Que inicie el caos

Un viaje de reflexión

¡He vuelto! Estuve ausente un par de semanas, tenía mucho sobre lo cual reflexionar así que hice un viaje para poner mis ideas en perspectiva (y de paso para comprar un par de libros).

Tenía muchas dudas, pero logré al final encontrar la respuesta que buscaba, y no, en este caso la respuesta definitiva no era 42 (reseñaré muy pronto el libro de donde obtuve esta referencia por si no la entendiste).

Seré sincero, estaba teniendo problemas con este sitio, había algo que no encajaba, que se sentía como fuera de lugar a pesar de no entender muy bien el por qué. Mientras veía mi blog sentía casi lo mismo que al ver una estatua de cera, pareciera una persona pero sabes que hay algo muy raro con ella, y de paso tienes esa sensación de que en cuando le des la espalda te atacará con una cuchara (hablando de la estatua, no del blog).

Después del viaje que hice descubrí el problema (nada como varias horas de viaje para recibir ese golpe de lucidez e inspiración).

El problema

Antes de iniciar este blog decidí investigar un poco, buscar consejos en internet para saber la mejor manera de empezar este proyecto, y algo que todos repetían era que la clave del éxito consiste en buscar un nicho, en ser capaz de encontrar un tema que conozcas bien y apegarte a él, que tus publicaciones giren en torno a dicho tema, y eso fue justo lo que hice.

Claro, este es un excelente consejo para el 98% de la población, el problema es que yo pertenezco a ese 2% restante a los que esto no les funciona.

¡No puedo apegarme a un nicho! ¡Me limita demasiado! Quiero ser capaz de abarcar todo y nada a la vez, quiero tener la libertad de hacer hoy una reseña de la última novela que leí, mañana hablar sobre música italiana y pasado mañana hacer un ensayo acerca del por qué conseguirte un gato es imprescindible para volverte escritor.

Algo que escucharás constantemente cuando inicias un blog es sobre la importancia del SEO, algo que entiendo a niveles básicos, y todos dices que es fundamental, y no niego que quizás estén en lo cierto, hay que complacer a las máquinas buscadoras para evitar su furia una vez que cobren consciencia propia y conquisten el mundo.

Pero la verdad es que no quiero escribir para máquinas que decidirán qué tan relevante es mi contenido para la persona que escriba «palas baratas fluorescentes» un jueves por la noche, no quiero tener que analizar cada palabra, etiqueta y encabezado para asegurarme que sean lo más eficiente posibles (igual no lo hacía, pero ahora quiero sentirme en paz mientras lo sigo ignorando).

Y es que no escribo para las máquinas (ya me preocuparé de ellas el día que decidan apoderarse del planeta), escribo para ti estimada persona que lee esto.

Y sé que los que aman el SEO ahorita estarán con las manos en la cabeza preguntándose cuándo dejaré esta locura, a lo que les responderé lo siguiente:

¡Jamás! Yo no puedo vivir una vida ordenada como tu. ¡Lo quiero todo! Las perturbadoras altas, las terribles bajas, la gris mediocridad. Claro, puedo ofender a algunos recatados con mi arrogante escritura y mis ideas de loco. ¡Oh! Jamás seré el borreguito de los llamados «blogueros modelo» que enrollan su lengua, enchinan sus barbas y deliberan sobre qué deben hacer con ese Felipe Rodríguez (si entendiste la referencia tienes mi admiración).

Que inicie el caos

Y es que ya me cansé de los límites auto impuestos, que a la hora de escribir eso no funciona para mí, me interesan más temas de los que ni siquiera yo soy capaz de comprender y quiero abarcarlos todos a mi propio ritmo.

Aquellos que ya me conocen en persona saben bien que soy algo caótico, siempre haciendo cosas, planeando proyectos, buscando aventuras, hoy puedo estar haciendo un dibujo usando sólo tinta china y mañana podría estar planeando tener una gallina mascota llamada Cloklotilde, soy impredecible.

Y así es exactamente como quiero que sea este blog, no quiero más limitaciones, quiero hablar de lo que sea que vaya pasando por mi mente, quiero abarcar varios temas distintos.

¿Alguna vez han visitado uno de esas librerías de segunda mano en donde hay pilas de libros hasta donde la vista alcanza? No tienen un orden definido, todo es confuso, es un caos completo, pero hay algo de fascinante en todo ello, se siente como una búsqueda del tesoro, donde nunca sabes con seguridad qué encontrarás, algo así quiero para este blog.

Así que bienvenido al caos, disfruta tu estadía y espero volverte a ver.

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