Mi problema con el reto de lectura

Cuando iniciaba el 2022 buscaba un reto de lectura que me mantuviera entretenido a lo largo de este año, debido a ello pasé la última semana del año pasado buscando alguno que se viera interesante.

Estos retos me permiten seguir una guía particular y me dan la oportunidad de conocer obras y autores que de otro modo jamás hubiera podido llegar a conocer.

Sin embargo, debo admitir que este reto en particular me ha robado todas mis ganas de leer y me ha causado una crisis existencial que hizo que durante el último mes fuera incapaz de disfrutar de una rebanada de pan.

El problema de ser tan específico en un reto de lectura

¿Cuál es el problema? Que los requisitos son demasiado específicos, lo que causa que al menos en mi caso sienta que le quitan todo lo divertido al reto.

Por ejemplo en un reto estándar habrían requisitos como por ejemplo: Lee la obra de un autor de tal país o busca una novela donde aparezcan robots.

En ese caso los requisitos son tan generales que tienes bastantes opciones de dónde elegir, si acaso es necesario, una investigación rápida por internet te permite conseguir un listado grande de libros para todos los gustos y que cumplan esos requisitos, luego sólo es cuestión de buscar en alguna librería de confianza o en tu lista de amigos para ver cómo puedes obtener ese libro.

Por tanto, con requisitos así se trata de 5% de investigación y 95% de disfrutar de la lectura del libro.

Ahora imaginemos otro reto el cual tiene los siguientes requisitos: Lee la obra de un autor que haya nacido en una fecha que sea un número primo, que sea zurdo y que en alguna etapa de su vida haya usado zapatos de color azul; lee una novela en la cual el protagonista tiene traumas debido a unas vacaciones de verano en la cual fue atacado por una ardilla y además el libro debe contener al menos 3 veces no consecutivas la palabra «Nefelibata».

¿Qué ocurre con el caso del párrafo anterior? Que tan sólo ser capaz de encontrar un libro que cumpla con estos requisitos ya es de por sí una proeza digna de un premio Nobel, sobre todo en el caso del segundo libro ya que a menos que ya lo hayas leído antes, es difícil saber si una novela tiene ese tipo de contenido.

Por tanto, ahora se trata de un 85% de investigación y 15% de disfrutar la lectura, y mientras lees pasas buena parte de ese tiempo preocupado pensando en cómo lograrás encontrar el siguiente libro del reto, y así es como me he sentido con estos retos, aunque exagerando un poco (pero no demasiado).

Y sí, estoy exagerando (pero sólo un poco en ciertos casos) pero al menos así tienen una idea de cómo

¿Y ahora qué?

Considerando todo lo anterior y luego de tomarme varias semanas de reflexión debajo de una cascada he decidido que no seguiré adelante con este reto, ya que le quita el placer a la lectura y estoy en contra de todo aquello que me impida disfrutar de mis libros.

Así que a partir de ahora vuelvo a ser libre, leyendo libros por mi cuenta, pero claro, agradeciendo siempre toda recomendación que alguien pudiera hacerme.

Una vez dicho esto, esperen una nueva reseña esta misma semana, una vez recuperadas las ganas de leer, es momento de ponerme al día.

¡Hasta pronto!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.